Que digo yo que hoy me desperté pensando que nunca he sido muy dada a tomarme medicamentos. Entiendo que puedan valer en momentos puntuales. Que nadie se olvide que en estos tiempos lo que el ser humano necesita, son las relaciones humanas, el poder tocar, charlar, oler, ver. Normalizar los sentimientos desde pequeño incorporándolas en nuestro día a día. Compruebo frecuentemente que la mente está extremadamente relacionada con dolencias o enfermedades. Ella influye en nuestro cuerpo, por eso es tan necesaria tratarla desde la infancia. Recuerdo que en un momento de mi vida donde no estaba lo suficientemente entera, alguien me dijo algo y a los pocos minutos me lesioné. Deberíamos crear lugares en donde a cualquier dolencia podamos acudir y que te receten » taller de pintura » «taller de abrazos » «taller de hablar » y no empastillarnos. A ello debemos sumar, una buena alimentación, ejercicio físico, hace que nos encontremos bien, aclara la mente, segregamos oxitocina y mejoramos nuestro organismo y ya por último, y no menos importante, tener un sueño, motivo o ilusión por levantarse cada mañana.

Quiero rematar este escrito con la palabra NATURALEZA. De aquí venimos y por eso nos sentimos tan cómodos en ella. Ella es la reina de todos los procesos. Ella manda y si no la cuidamos nosotros no existimos, en polvo nos convertimos.

Con esta foto de mi mano llena de sombras y luces que la naturaleza me regala, os doy los buenos días.

 

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