Desde bien pequeña he tenido el placer de estar en contacto con las cosas tradicionales, las de toda la vida y eso quiere decir que llevan con nosotros mucho tiempo. En época de avances tecnológicos que bien están y que son, en algunas ocasiones y a mi modo de ver, la anulación completa del pensamiento, de la crítica, del contraste de pensamientos y de la comprensión y aceptación de que cada uno es distinto y por ello, no todos queremos subirnos al carro de la inteligencia artificial, sigue perdurando lo de siempre. Los nuevos tiempos traerán consigo el fusilamiento del razonamiento, a través del teléfono podremos hacer tantas cosas vacías, mundanas, sin sentido. No quiera Ud. Saber que sucederá en el momento que su teléfono se quede sin batería o caiga por el retrete o tantas cosas más que pueden ocurrir. Como ya las máquinas hacen nuestro trabajo nosotros nos convertiremos en seres huecos, bueno algunos, porque yo no estoy dispuesta a dejarme llevar por eso, lo cogeré a mi antojo. Pero siempre estará ahí la tradición, los cimientos siempre están ahí. Todo parte de la tradición, sin lugar a dudas. Lo artesanal si ahora se pagaba, no queráis imaginar lo que llegaremos a pagar por algo elaborado a fuego lento, con mimo. Debemos subirnos al carro tecnológico pero siempre buscando un equilibrio.

Y para hablar un poco de lo artesanal y tradicional, hoy hablaré un poco del LINO.

 

¿Qué es el lino ?

El lino es una planta herbácea que forma parte de la familia de las lináceas. En gallego es conocida con el nombre de “ liño “. Su nombre científico es  “ Linum usitatissimum “ Está compuesta por un tallo, la cual en su interior contiene fibras de donde a través de un proceso, del cual hablaré más abajo, se obtienen los hilos y de una semilla o fruto que mediante su floración lila, germina. Necesita de bastante cantidad de agua para su crecimiento.

 

Usos o aprovechamiento del lino

Son diversos los usos que se le han dado a las diferentes partes del lino. Con sus tallos se cubrían antiguamente los tejados de las casas labregas, se realizaban confección de ajuares, ropa sobre todo para el campo. De la semilla se extrae aceite de linaza e incluso la misma semilla triturada es ingerida en estos tiempos “tecnológicos” como limpiador o depurador de los intestinos.

El lino que no deja de ser una fibra vegetal, tiene la propiedad de ser higroscópico, absorbiendo el sudor corporal sin adherirse, por ese motivo era tan utilizado en las labores del campo.

 

Orígenes

Parece ser que se atestiguan signos ya hace 7.000 años a.C en la región de  Catalhöyük en la península de Anatolia ( que por cierto se dice que fue para los historiadores, la primera aldea del mundo ). Se sabe que a través de los yacimientos encontrados y dirigidos por el arqueólogo británico, Ian Hodder, en las viviendas decoradas con adobe, con entradas por el techo y apiñadas, ya se plantaban cereales, y entre ellos, el lino, formando parte, dentro de las diferentes utilizaciones, en la creación de ambientes.

Egipto, también allá por  el S. IV a.C utilizaba telas de lino para envolver sus momias.

En el lago Constanza, en la región alemana de Bodensee en el periodo comprendido entre la edad de piedra y la edad de bronce en donde se construyeron palafitos ( casas construidas encima el lago ) también se aplicó el lino en sus viviendas.  ( En la actualidad, hay un museo en donde se puede apreciar este tipo de construcción )

Proceso

Sabiendo las diferentes utilizaciones, paso a mencionar el proceso, sin olvidarnos antes de su composición, siendo mayormente celulosa.

En primer lugar, debemos preparar la tierra realizando surcos y en los extremos de la futura plantación cerrarlo con montículos para que el agua no se marche.

La siembra puede variar un poco en cada región dependiendo de la climatología, pero generalmente se produce en mayo. Las semillas deben esparcirse tupidas y taparlas bien para que los pajaritos no las coman.

Requiere de bastante agua para su crecimiento y para su manipulación, después.

A finales de julio, principios de agosto, nace una flor lila preciosa. Se desarrolla, muere y deja paso a la semilla que todos conocemos.

Y comienza un proceso que es tradicional, une almas, nace la música con ella y es abrigo de confidencias.

La planta de lino debe ser arrancada y no cortada. Se extiende en el campo y cuando está totalmente seca ( dependerá del tiempo ), se separa tallo de semilla.

Los tallos se atan formando “ mollos “ o paquetes y se sumergen en el río durante 15 días. En ese tiempo, se produce una descomposición o fermentación. Se dejan secar nuevamente. Entonces, nos queda el interior que es el lino que conocemos. Comienza el peinado y manipulación con diferentes nombres, que varían dependiendo de la región, hasta conseguir el hilo para tejer.

Una vez, obtenemos el hilo, el color puede variar dependiendo del lugar, se utilizaba ceniza con agua hirviendo, que hacía de desinfectante, algo parecido a la lejía.

 

Y en Galicia

Ya sabéis, que todos mis artículos, creaciones artísticas, mi libro y los que vendrán, siempre están relacionados con Galicia.

Son muchas las zonas donde se cultivaba, parece que ahora se quiere recuperar esta tradición como en la Asociación de mujeres de Insúa. Voy a citar dos lugares en concreto que fueron, una en la provincia de Ourense, en el bajo Limia, dando paso a la comercialización a través de los Arrieros con salida hacia Portugal y Zamora. Y la zona de donde son mis padres, A Fonsagrada.

En realidad con la revolución industrial, se produjo una frenética actividad comercial de ida y vuelta y los Maragatos, mauritanos que se instalaron en Astorga, o eso decía el Padre Sarmiento, monje benedictino en SXVIII que procedían, tejieron una red que pasaba por el Puerto del Portelo, pasaba por las Pontes de Gatín, la bella Navia de Suarna con su puente medieval encantador, llegaba a mi querida A Fonsagrada, donde pasé mi infancia y juventud veraniega, y pasando por A Pontenova sin antes detenerse en la Puebla de Burón, donde los Condes de Altamira se hospedaban cuando recorrían estas tierras lucenses ( a pocos km se ha encontrado una sauna castrexa, en concreto en una aldea que se llama Castañoso ). De A Pontenova llegaba al puerto de Ribadeo, de donde surgieron empresarios textiles, haciendo grandes fortunas.

Lo cierto es que ya nuestros amigos los celtas, tejían prendas de lino con telares muy rudimentarios. Puedo llegar a imaginar que al calor de sus hogares, nacieron músicas impresionantes, entre costura y costura, entre madeja y madeja.

Estas músicas, estas confidencias, han ido pasando de generación en generación. Los bailes, nuestras tradiciones son las que definen nuestro pueblo, el gallego.

 

 

Espero que disfrutéis de este artículo, tanto como yo escribiéndolo.

 

 

 

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